Cuando Douglas Adams imaginó a los vogones –los seres más repulsivos, antipáticos y crueles del universo de la Guía del autopista galáctico–, les atribuyó, entre sus muchos defectos, el de ser unos pésimos poetas que atormentaban a sus víctimas recitándoles sus horribles creaciones. Apostaría a que Douglas Adams sufrió alguna experiencia traumática en algún micro abierto de poesía.
GreguerÍA
IA: onomatopeya del rebuzno de la inteligencia.
Odisea estival
Para odisea, la de los intrépidos lectores de bestsellers que, después de ver la película de Nolan, le han intentado hincar el diente al prolijo poema épico de Homero.