Los días perplejos
Félix Chacón
2022
Poesía
Gato Encerrado
Cuando empecé a vislumbrar la meta volante de los cincuenta años, sentí que cambiaba mi forma de ver el mundo y que necesitaba escribir sobre el paso del tiempo. Esta pulsión podría haberme empujado hacia la narrativa de autoficción, pero opté por la poesía, quizá porque no sabía ordenar de una manera lógica aquella amalgama de recuerdos, impresiones y sentimientos sobre los que quería escribir. Los poemas que dediqué a revivir algunos momentos de mi infancia y mi juventud acabaron formando parte de un libro que aún sigue inédito. En Los días perplejos incluí las reflexiones sobre el paso del tiempo, las observaciones sobre los inquietantes acontecimientos del presente y algunos vaticinios sobre lo que puede esperarnos en un futuro no muy lejano. Fue inevitable concederles un papel protagonista al mundo paralelo de internet y a las corrientes reaccionarias, que en los últimos años se han convertido en la peor pandemia de este siglo.
Material de derribo
Félix Chacón
2018
Poesía
Espasa
El origen de Material de derribo se encuentra en una mala etapa de mi vida en la que me propuse transformar los sentimientos negativos en poemas que hablaran de la derrota, el fracaso y la frustración. Pensé en escribir un libro oscuro y angustioso que siguiera la estela de Destrucción de la mañana, de José María Fonollosa, pero, conforme fue avanzando el proyecto, decidí no forzar el gesto y opté por un tono cercano y creíble, que huyera de la afectación y con el que pudieran sentirse identificados muchos lectores. Fue un momento en el que necesitaba nuevos retos estilísticos y sustituí el verso libre por el verso blanco, que me aportaba ritmo sin restar naturalidad. Por los misteriosos azares de la vida, el libro acabó entre las propuestas de edición de Espasa, en un momento en el que pensaron en enriquecer su colección de poesía con apuestas arriesgadas.
Segundas personas
Félix Chacón
2016
Relatos
Lengua de Trapo
VIII Premio Bubok de Creación Literaria
Este libro surgió por casualidad, como si las historias vinieran a buscarme y no al revés, algo que refieren muchos escritores y que yo solo he sentido en esta ocasión. Escribí un relato en segunda persona para explorar nuevos territorios. Como el resultado fue satisfactorio, me aventuré en un segundo relato, que dio paso a un tercero, y creo que en ese punto me di cuenta de que estaba escribiendo un libro. Los protagonistas de los relatos que había escrito o que se incubaban en mi cabeza eran personajes malvados, estúpidos o patéticos, y comprendí que, de alguna forma, formaban parte de un mismo proyecto. Para adentrarse en Segundas personas, hay que estar dispuesto a experimentar emociones incómodas o angustiosas. El libro, que primero fue una autoedición, ganó el Premio Bubok de Creación Literaria y así consiguió entrar en el catálogo de la editorial Lengua de Trapo.
Decoración de interiores
Félix Chacón
2010
Poesía
Amargord
Decoración de interiores fue un intento de poner orden en el caos, del mundo y de mi cabeza. Para este delirante propósito, imaginé la existencia como un inmenso IKEA y organicé los poemas en las mismas secciones que se podrían encontrar en una tienda de muebles y decoración. El conjunto pretendía ser tan desconcertante como la vida misma y hubo espacio para la ternura y la salvajada, para el bajón y la alegría, para la reflexión profunda y la broma intrascendente. Siempre desde un tono vitalista que invitaba a que cada cual decorase la vida a su manera. Me esforcé mucho para encontrar una voz propia que intentó armonizar influencias muy diversas. Los versos que suenan más directos y coloquiales fueron los más difíciles.
Entelequia
Félix Chacón
2008
Novela
Inéditor
Entelequia fue la primera novela que escribí. Comenzó siendo un relato en el que se contaba, en primera persona, la historia de un joven que se obsesionaba con una chica que había desaparecido de su vida después de una breve e intensa relación amorosa. Lo más interesante del argumento era la parte en la que aquella obsesión comenzaba a destrozar su vida. Transformar aquella historia breve en una novela me ofreció la posibilidad de dar más desarrollo al proceso de autodestrucción del protagonista al tiempo que recreaba el Madrid de los años 90. Envié el primer borrador al Premio Planeta como quien hace una gamberrada, porque bien sabía que estaba en las antípodas de lo que publicaba entonces esta editorial. Mi sorpresa fue mayúscula cuando apareció entre las novelas finalistas de la convocatoria del año 2000. Reescribí el texto varias veces hasta quedar satisfecho. Hubo que esperar hasta 2008 para que viera la luz.
Uno de los dos
Félix Chacón
2005
Novela
Inéditor
El punto de partida de Uno de los dos fue la ocurrencia de escribir una novela ambientada en la Mancha de comienzos del siglo XXI con la técnica y los tópicos del realismo sucio. Como uno de mis referentes para recrear el universo manchego era El Quijote, desde el principio la historia adquirió el tono socarrón de la parodia, aunque en ningún momento pretendí que fuera una novela humorística. Cuando llevaba el primer borrador muy avanzado, empecé a darme cuenta de que el argumento parecía el guion de un western y se me ocurrió el oxímoron «wéstern manchego», que me dio mucho juego para promocionar el libro. Me divertí muchísimo en el proceso de escritura de esta novela.
Intimátum
Félix Chacón
2003
Poesía
A la Luz del Candil
Premio de Poesía Ciudad de Móstoles 2002
Escribí Intimátum cuando me acercaba, con cierta inquietud, a los treinta años e imaginaba que en ese punto sería expulsado para siempre de la juventud. Me propuse entonces cometer un libro irreverente, transgresor, insolente y desconcertante, con una mezcla de emociones y estilos que reflejaran el caos que podía tener en la cabeza alguien que aún no estaba preparado para ser adulto. El conjunto fue el resultado de combinar de una manera bastante anárquica mi formación literaria clásica con la poesía de la experiencia, la poesía urbana, el realismo sucio, el punk y la antipoesía de Nicanor Parra. Envié el libro, cuando estaba a medio cuajar, al Premio de Poesía Ciudad de Móstoles y lo gané. De no haber sido así, supongo que hubiera seguido dándole forma y quizás hubiera perdido parte de su gracia.






